Además de los beneficios ofrecidos por el agua caliente, el Watsu proporciona mejorías para quienes presentan dolores generalizados, agudos o crónicos, por ejemplo fibromialgia, lumbalgia, lumbociatalgia, cervicalgia, contracturas musculares, traumas deportivos o miedos diversos (especialmente al agua). Es una excelente técnica en el acompañamiento de pacientes en proceso de psicoterapia, fisioterapia o rehabilitación.
El Watsu ofrece beneficios para quienes presentan jaquecas, dolores de cabeza crónicos, desórdenes relacionados con estrés o ansiedad, víctimas de abuso mental, físico o sexual. Asimismo para pacientes por abuso de sustancias químicas.
Los pacientes que presentan patologías neurológicas aprecian una notable mejoría en su tono muscular, en el sistema sensorial, la coordinación motora y la integración de los reflejos tónicos; estimula las reacciones de equilibrio (cabeza, tronco, miembros), mejora de la movilidad y de la estabilidad a través de la tracción y la aproximación articular.
En pacientes ortopédicos, traumatológicos, reumatológicos o deportistas contrarresta el dolor, la inmovilidad articular, fatiga, tensión, cansancio físico, contracturas musculares, así como la mejora postural, la flexibilidad y el relajamiento íntegro de la persona.