En principio para todos. No es preciso estar enfermo o estresado para disfrutar el relajamiento y serenidad proporcionados por el Watsu. Pueden disfrutar del Watsu niños, jóvenes, adultos y ancianos. Niños hiperactivos, mujeres embarazadas, personas que buscan su momento de armonización pueden lograr resultados sorprendentes con este proceso. El Watsu auxilia también en los casos de deficiencia física, depresión, ansiedad, insomnio, estrés, dolores musculares, tensiones agudas y crónicas. El Watsu es indicado como simple relajamiento, no siendo necesario saber nadar.
La técnica se inicia con la sincronización de la respiración entre el terapeuta y el paciente. El terapeuta hará flotar al paciente manteniendo su cabeza en posició neutra, segura y confortable. El cuerpo será mantenido en posición horizontal, siempre sustentado por el terapeuta, que realizará movimientos de alongamientos, rotación e inclinación, con balanceos suaves y armónicos. Las vías respiratorias del paciente permanecerán fuera del agua y los oídos estarán inmersos por casi toda la sesión. El objetivo es proporcionar una libertad corporal, permitida solamente en el medio acuático. La alternancia de movimientos y momentos de simple “flotación” favorecen el relajamiento muscular, desbloquean puntos de tensiones físicas, mentales y energéticas. Así, aproximadamente por una hora, el paciente experimenta sensaciones diversas de completo bienestar.
Los terapeutas responsables por la aplicación de Watsu son certificados por la WABA (Worldwide Acquatic Bodywork Association). Para ser un profesional habilitado deberán realizarse los cursos correspondientes en una dependencia de la WABA o con uno de sus profesionales debidamente identificados.